A NUESTRA SOCIEDAD

Me duele tu gran falta de intelecto,
y me duele tu tremenda apatía;
me duele tu encogida cobardía
ante lo políticamente correcto.

Me duele que no muestres desafecto
y que escuches aún con simpatía
a los mismos tipos de la jauría
de algún partido político infecto.

Me duele ver a tanta gente atenta
a todas las mentiras y a la morralla
tan fea, antihumana y virulenta

que nos vomitan por tanta pantalla,
y que, a veces, es solo lo que inventa
algún muy escondido canalla.

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