CARMENA Y LANAVIDAD

Carmena recibe a los refugiados,
Carmena ama a los titiriteros,
Carmena acoge espectáculos groseros,
y a los gays y los transexualizados.

Carmena favorece a los parados,
Carmena empatiza con los manteros,
Carmena protege a los pordioseros,
y hace rampas para los mutilados.

Pero es una muy triste realidad,
como en años pasados hemos visto,
que Carmena no ama la Navidad,

porque Carmena no ama a Jesucristo.
A ella le causa mucho repelús
ver la cunita del Niño Jesús.

 

 

 

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