ROCK Y MUERTE

El rock a la música la pervierte
porque tras el rock se esconde el maligno,
y a escuchar sus gritos no me resigno
pues lo berrean demasiado fuerte.

Sus cantantes corrieron triste suerte
y tuvieron un fin muy poco digno
pues su trato con las drogas fue indigno
y acabaron con vergonzosa muerte.

El rock asesina la melodía
y la delicadeza y la emoción
y se canta con desesperación.

El rock no es ningún canto de alegría,
y con él la música acabó.
¿Y el pobre rockero? Se suicidó.

 

Esta entrada fue publicada en Mis sonetos. Guarda el enlace permanente.