SÁNCHEZ DRAGÓ

Desde lo hondo y alto de mi vejez,
quiero saludarte, mi viejo amigo.
A veces no estoy de acuerdo contigo,
pero por cierto lo estaré  esta vez.

Tu Artículo “Testimonio ante el juez”,
no solo te lo alabo, lo bendigo,
porque es un buen ejemplo y gran testigo
de un sano periodismo sin doblez.

Tú nunca vas a donde va Vicente,
y aunque podrías sangrar por tus heridas
tú no dices lo que quiere oír la gente.

Tú no niegas realidades vividas
ante tanto plumilla impertinente
que ahora luce como perdonavidas.

 

 

 

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